Reivindicación a sentirse bien, la moda para todos en Maestros de la Costura 4

Los aprendices de Maestros de la Costura se enfrentan a retos realmente difíciles, en los que han tenido que crear prendas con materiales muy especiales como el látex o el corcho

Una semana más, las máquinas de coser de Maestros de la Costura se ponen en marcha para realizar verdaderas obras de arte. Esta semana el programa ha venido cargado de emociones, ya que los concursantes han tenido que hacerle frente a trabajar con tejidos tan inusuales como el corcho o el látex.

En la primera prueba los aspirantes se han enfrentado a realizar una prenda libre con un tejido muy especial, el látex. Un reto muy difícil, un material difícil de trabajar y que aporta brillo y luminosidad, además del toque erótico que aporta este tejido. Para esta prueba, han contado con el apoyo de Alaska, como referente en este tipo de tejidos. Además, también ha visitado el taller Joshua, el ganador de la pasada edición.

Una semana más, Lorenzo Caprile ha recordado la importancia de la utilización correcta de los tejidos, «es un tejido carísimo. No se puede desperdiciar ni un centímetro». Esta edición se está haciendo mucho hincapié en el uso responsable de los materiales. Ya que la industria textil es una de las más contaminantes en el mundo.

Alaska y Joshua aconsejaron a los aspirantes en la primera prueba de la noche| RTVE

En la prueba exterior, el taller de Maestros de la Costura se trasladó hasta la bodega de Dehesa de los Canónigos en Pesquera de Duero, Valladolid para realizar por equipos un vestido de alta costura con corcho. Un material ecológico, biodegradable y muy diferente. Para este reto, los aspirantes han recibido la ayuda de  Jan Taminiau, el único diseñador que se ha atrevido a crear una prenda de alta costura con este material. La prueba consistió en recrear un vestido que este diseñador creó para una de las películas de los Juegos del Hambre.

La prueba exterior, los aprendices se trasladaron a la Dehesa de los Canónigos en Valladolid | RTVE

Tras «el peor arranque de las pruebas por equipos», en propias pañabras de Lorenzo Caprile, los aspirantes del equipo naranja han cambiado de actitud en la prueba de exteriores y han trabajado en conjunto para realizar una buena réplica del vestido de corcho. Finalmente fue el equipo verde el que se enfrentó a la prueba de expulsión de esta semana.

Para que los aspirantes pudieran diferentciar entre materiales, tejidos y telas, ya que en este programa han tenido diversas dificultades para elegir correctamente las telas. Para ello, Lorenzo Caprile dio a los aspirantes una lección de tejidos, fibras y telas, para que supieran diferenciar entre estos para realizar buenas elecciones en la mercería.

En la prueba de expulsión, los aspirantes contaron con el apoyo de Lorena Durán e Ynés Suelves| RTVE

«Reivindicación a sentirse bien», así es como se define el último reto de la noche. Los aspirantes tuvieron que crear una prenda a medida para una modelo, con el que tuvieron que resaltar los diferentes cuerpos que existen, sin un patrón definido. Cada cuerpo es diferente, por lo que . Las curvas han llegado a las pasarelas para quedarse, y es que la diversidad en la moda es necesaria para normalizar todo tipo de cuerpos. El tallaje ha cambiado, y la visibilidad de todos los cuerpos es vital para la industria de la moda.

La modelo Lorena Durán ha explicado su historia en el programa. Ella tenía una talla 36, pero por una operación hormonal, pasó a una talla 44. Por esto fue rechazada laboralmente, ya que trabajaba como modelo. Tras esto, ha conseguido normalizar la diversidad de cuerpos, llegando a ser modelo de Victoria’s Secret.

Los aspirantes han realizado varias prendas a medida, que favorecen las diferentes curvas de las modelos. Trabajar a medida es un todo un reto al que se han enfrentado con mucho éxito los aspirantes, aunque como todas las semanas, un aspirante ha tenido que abandonar el taller. Esta semana, ha sido Ana la que ha terminado la trayectoria en Maestros de la Costura.

La próxima semana, volverán las máquinas de coser a rodar en el Taller de Maestros de la Costura, con nuevos retos para los aspirantes. Hasta entonces, «Coser y cantar, todo es empezar».

Por:

Mariasun Sanchez Esteve

Lleno de vitalidad, en aspectos dulce pero también intenso, así es MOCCA. Puedes leernos tan rápido como si se tratara de una taza de tu café favorito.

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